El Miércoles 13 tuvo lugar la Jornada de formación para los monitores, donde El Maestro trabajó el Junípero rígida del museo. Tras estudiar el árbol detenidamente y siempre bajo las directrices de nuestro Maestro, se podó, alambró y limpió la corteza para conseguir el resultado que se muestra en la fotografía

Como todos sabemos, esta Jornada es esencial para la mejora en la formación de los monitores ya que éstos ayudarán al resto del alumnado durante la ausencia del Maestro.

 

 

 

Jueves 14. La mañana se dedicó especialmente para los alumnos de 1º, 2º y 3º y consistió en hacer un repaso sobre el cultivo y los cuatro elementos que influyen directamente para conseguir un óptimo nivel de cultivo.

 

1er. Elemento: tierra-trasplante-raíz

 

2º Elemento: abono

 

3er. Elemento: agua

 

4º Elemento: luz

 

El mayor o menor equilibrio entre los cuatro elementos es lo que da como resultado el mejor o peor nivel en cultivo.

 

 

 

Por la tarde se dedicó al taller, trabajando obras cuyo resultado se aprecia en las fotografías.

Viernes 15. Durante la mañana de viernes se continuó con el taller. El Maestro procedió a dar forma a una laja de pizarra para más tarde construir un “yose uye” o bosque, en este caso de pino mediterráneo alepensis. Como es preceptivo en este tipo de trabajos el número de árboles debe ser impar. Si hay numerosos árboles en la composición,  pasa a ser un “tsukami uye”.

 

Por la tarde El Maestro explicó el “Estilo Kabudachi” o troncos múltiples que parten de una única planta. De nuevo, y para evitar la simetría se prefieren los números impares 5, 7, 9, 11, 13, 17 y 23.

 

Sábado 16. Durante la mañana El Maestro dio una apasionante charla sobre el keido y la exposición en tokonoma.

 

Antes de entrar en materia, El Maestro explicó brevemente “el pinzado” en un arce palmado kiyohime.

 

El keido es el arte de exponer en tokonoma. La idea es representar “algo”, ya sea una sensación, una idea, una de las 24 estaciones japonesas… Como soportes expresivos se utilizan diferentes elementos entre los que se encuentran bonsáis, shitakusas, kakemonos, tempais e incluso suisekis que se colocan en el tokonoma según cada caso en particular. Es todo un fascinante universo donde el tokonoma se convierte en una ventana que se abre al infinito de la imaginación.

A la hora de comer, el  compañero Salva nos mostró la manera correcta de cortar el sashimi. Todos los alumnos pudimos degustar después la maravilla de su trabajo, bien regado con excelente sake.

 

Por la tarde continuamos con los trabajos en el taller y Massimo procedió a realizar un trabajo de kintsugi. Se trata de la restauración de un tiesto en laca y oro. Obviamente la maceta tiene que tener la categoría y antigüedad necesarias para que el trabajo merezca la pena. Una vez finalizado el proceso de restauración, la maceta cobra aún más valor ya que “enseña” una faceta de su vida. Digamos que nos cuenta un hecho que ha ocurrido en su trayectoria de vida como maceta.

 

Domingo 17. Aula de la Naturaleza.

 

Este año, se escogió una ruta por “Los Reales” de Sierra Bermeja. Para cualquier bonsaista es imprescindible el contacto directo con La Naturaleza y la observación de los árboles en su entorno. En esta ocasión, tuvimos oportunidad de estudiar ejemplares importantes de pinsapos y pinos. La antigüedad de los pinos nos permitió, a través de los expertos ojos de nuestro Maestro, identificar las ramas según clasificación tradicional japonesa.

Una vez caída la noche, tomamos unas tapitas todos juntos clausurando “oficialmente” las Jornadas de Febrero.

 

GALERÍA JORNADAS FEBRERO 2013